lunes, 17 de febrero de 2020

Párate a pensar.

Hola, ¿cómo estás? Espero que estupendamente. Hoy te traigo unos pocos sentimientos encerrados en un tarro. ¿Te has parado a pensar? Sí, me refiero a esas veces que te encierras en tu mundo y piensas y piensas, y haces otras cosas que estés haciendo sin darte cuenta de lo que estás haciendo porque estás pensando en otra cosa. A mi me ha pasado; por eso me gusta tanto cocinar. Porque cada vez que me pongo a hacer algo, a la vez que estoy con las manos en la masa, ando pensando e imaginando mis asuntos. A veces esto da malos resultados, te puedes confundir en la tarea que estás realizando, pero otras veces resulta bastante liberador, pues es a la vez una forma de reconfortarte.

A veces me gusta salir a tomar el aire, aunque sea al balcón de mi casa, y disfrutar de las pequeñas cosas. Me gusta disfrutar de las vistas, aunque el campo esté lejos, puedo verlo, lo observo e imagino tantas veces... pero también puedo observar otras cosas que estén más al alcance de mi vista.
No quiero que pienses que es cotillear a los vecinos, pero muchas veces me quedo pensando en lo hermoso que es su jardín. Con el césped bien cortado, el pato de cerámica con su lazo, el olivo lleno de pájaros, gorriones, que aprovechan la soledad de la casa para darse un paseíto por allí. Me gusta observar lo que me rodea. Así de la misma manera me paro a observar los tejados, las barandillas, las cenefas de las escaleras, la ventana doble de madera cerrada, que si estuviese abierta, la observaría de la misma manera, no por curiosidad ni por cotilleo, repito, sino porque todo lo que está en mi campo de visión, es alcanzado y disfrutado. Y todo lo que me llega, desde ese pequeño rincón de mi casa desde donde puedo disfrutar de la visualización de mi entorno, es positivo. Solo me aporta buenos sentimientos, de cariño, de cuidado, de perseverancia hacia algo. Con esto me refiero a , por ejemplo, si he estado mirando lo bien cuidado que estaba el césped, pensaré: "vaya, todos los sábados viene aposta a cortar el césped, aunque luego solo esté un rato. Les gusta cuidarlo y tener la casita de verano bonita a pesar de que solo vienen a eso aposta en invierno." Es un sentimiento positivo porque siento admiración por ellos, por ejemplo. Ni siquiera voy a molestarme en buscar un pensamiento negativo para hacer la comparación, porque todo lo negativo es mejor tenerlo lejos.

Cada uno es libre de pensar lo que quiera, igual que yo puedo pensar lo que sea. Siempre quiero pensar bonito. Quiero pensar en positivo, porque siento que es una buena manera de pasar ese ratito. En vez de estar afligida y escupir negatividad por cada poro de mi piel, prefiero centrarme en lo hermoso, en lo bueno de todas las cosas. Y es por eso, amigo o amiga, que tú también deberías pararte a pensar. Porque es como la meditación, es liberador, es reconfortante, es bueno para la mente, y sobretodo, es bueno para tí.
Que te vaya bonito en este día y que disfrutes de tus pensamientos. Un saludo y hasta la próxima.







Fotografía por: Wallhere.com